Que ironía la vida y la muerte, de una tristeza al gozo de un momento...
Después de la mitad de mi vida te encuentro, en una noche de estrellas y de soledades a medias.
No fué como soñé y no sentí las cosas que imaginé sentir, pero fué hermoso juntar nuestros labios por primera vez. Sentí seguridad de dominar una situación que creí no controlar. Buscando límites y buscando quizas un autocontrol para no entregar mas de lo ya entregado, juntar los cuerpos luego, ... eso debía dominar...
Quedaron cosas por vivir, pero aun asi fue soñado saber que te tenia rendido bajo una ola de placer.
La música sonaba a lo lejos y el susurro de nuestras voces brotaba desde un lugar profundo y oscuro, intentando llegar a nuestros oídos como un tímido aliento de exitación...
Esperaba de tí lo que esperé, un tipo frío e insensible, frente a una cárcel de negadas caricias y fugaces besos.
Aún siento tus ausentes manos recorriendo mi cuerpo y me queda un sabor amargo de querer mas de ti...
Tus ojos cerrados mostraron tu inocencia a una vida que desconoces.
El placer es hermano de la pasión y ella es parte de un amor que no asistió a la cita...
Fue muy raro pero aún no he terminado contigo lo que quiero terminar...
...aunque seas frío témpano de hielo... yo todavía te quiero!!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario