sábado, 10 de octubre de 2009

IMAGINÉ

Era noche ya, y aún existía pasado. No había nada que borrara esa imagen de querer no vivir lo ya vivido, no había nada que calmara mis deseos de no ser yo. La luna brillaba en ausencias, y esas estrellas que no veía estaban allí, reflejando un recuerdo que jamás existió, reflejando sin saber, lo que muy pronto sería realidad.
Inventar una historia antes de dormir era toda una aventura, imaginar un beso de sus labios, pensarlo, creerlo cerca teniéndolo muy lejos, como lejos estaba, contestarle a la nada, y soñarlo en cada mañana. Se borraba el pasado poco a poco, y no quería el presente que acunaba mis noches en que lo extrañaba, sin saber ni como era.
Era sencillo crear un gesto, una mirada, una sonrisa, el oír de mis labios una palabra que simulara su voz. Estaba en mí su figura, su cuerpo, su piel, su olor, estaba en mí su dulzura, su sensatez, su calor. Era sentir el mundo en mis pies y tener en mí, su poder.
Sus manos en mi rostro, me hicieron creer que todo era verdad, y mis ojos cerrados me hicieron sentirlo cada vez mas, pero no imaginé que al abrirlos hallaría un cuarto vacío, y los cerré rápidamente y no quise volverlos a abrir, y lloré por la falta que me hacía su sed, y lloré por idiota, por sentirme mujer, y grité al cielo que escondió su luz y pedí por ese dolor que no cesó, y lloré nuevamente y apreté mis manos y cubrí otra vez mi rostro e inventé un consuelo, y cree una nueva historia que me hiciera felíz, y le puse color a sus ojos que brillaban en la oscuridad, en ese vacío que se apoderaba de mi estar, y volví a sentirme con ganas de vivir, pero sin darme cuenta tenía ganas de morir.
Al despertar olvidaba y no existía ya pasado, al despertar amanecía a mi lado un cuerpo invisible que colmado de espanto de tanto delirio, escapaba, y no regresaba jamás, y cada noche otra vez una imagen diferente, un cuerpo distinto al despertar, un nuevo mundo cada día, un nuevo sueño, una nueva historia para no dormir llorando. Y así era siempre, siempre igual...
Era noche ya, y no existía pasado. Y desperté sin haber dormido, miré mi alrededor y vi, como mi vida se iba por las noches, como se derrumbaba, como perdía lo poco que tenía, y era tarde ya para no imaginar lo imaginado, y era tarde ya para volver a crear una nueva historia. Y desperté sin haber dormido, y rogué por no volver a sentir eso que una y mil veces sentí. Y grité al cielo por ser idiota, por creer lo que mi mente creaba para mí, y grité al cielo y juré no imaginar mas su piel, su cuerpo, su olor, juré no imaginar su rostro, su sed, juré no inventar su voz, sus manos, sus caricias, su ser.
El sol brilló, y en el horizonte vi una luz, era la esperanza que debía alcanzar, pero quizás en el camino me encontraría con ese que tanto imaginé, o tal vez sin mucho andar, solo vendría.
Caminé hacía esa unión que me guiaba, hacia ese horizonte por descubrir, y solo recuerdo que no volví la vista atrás y que tenía mas fuerzas que nunca de querer llegar y de saber que es la felicidad.
Pero de algo me olvidé..., todo lo juré, todo... pero no juré olvidar que una vez lo imaginé.
15-10-1996 _saru

4 comentarios:

  1. me gusta lo que escribis !!!

    te espero en mi blog !!

    te dejo un Beso

    Fede

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  2. Hermoso Saru.
    Quien será el destinatario de tanto Amor.
    a flor de piel
    un beso

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  3. era ya no lo es mas... hace mucho tiempo se fué...

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  4. El Amor siempre vuelve.
    y mas si vos estas presente.

    1 beso

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